Cuánto sabemos del Capital Intangible – Resultados

Debo ser sincero, escribir este artículo no me resultó una tarea fácil. No porque los temas que trata sean muy difíciles de explicar, ni porque sean muy difíciles de entender; sino porque son temas raros. Raros en el sentido de que escapan a las charlas de café o a lo que uno podría escuchar livianamente por la radio, aún siendo que la idea de “lo intangible” suena cada vez más en nuestro consciente colectivo . Todos hemos escuchado en uno u otro momento esto de que hay “cosas intangibles” que tienen cada vez más peso. Pero nos es ajeno, suena a uno de esos conceptos nuevos e intelectuales que no tienen contacto directo con nuestras vidas, y queda como una curiosidad más al pasar.

Esta sensación tiene, como todo, dos partes complementarias. Por un lado es cierto que el concepto de Capital Intangible es relativamente nuevo. Recién en los últimos veinte años se comenzó a forjar, y fue en los últimos 10 que tomó verdadera relevancia. Sin embargo, la realidad a la que hace referencia no es nueva. Lo que hoy entendemos como “Capital Intangible” existe desde hace mucho tiempo, sólo que recién ahora le prestamos atención. Entonces la pregunta correcta es: ¿Por qué hoy prestamos atención a algo que siempre formó parte de la realidad si antes no lo hacíamos?

La respuesta es que hay aspectos de la realidad que han sufrido modificaciones. Si bien los componentes son los mismos, no tienen la misma forma hoy que hace diez, veinte, o treinta años atrás.

De hecho si observamos el mundo de hace 30 años, nos encontramos con un escenario donde la tecnología y las comunicaciones ya son parte de la vida de las personas, pero donde aún no se ha alcanzado el punto donde se produce una disrupción en las costumbres. El cambio ya estaba iniciado, pero aún no era posible imaginar a dónde íbamos a llegar. Veinte años atrás, internet estaba dando sus primeros pasos y nos acercábamos al punto de inflexión en la evolución de las telecomunicaciones, el acceso al conocimiento, y la disponibilidad de la información. Hace 10 años, internet ya era una tecnología madura, y en un proceso de cambio hacia la bidireccionalidad en el flujo de la información, lo que comúnmente se conoce como la web 2.0.

Hoy la información es omnipresente, y el acceso al conocimiento está en camino a ser universal. Dicho en otras palabras, hoy tenemos recursos que antes no teníamos para observar y entender la realidad. El Capital Intangible, como parte de la realidad, siempre existió; pero hoy podemos identificarlo, enmarcarlo, y moldearlo de acuerdo a nuestras necesidades.
El desafío radica en que para poder hacer todo eso es necesario que sepamos de qué se trata. Porque si no sabemos con qué estamos lidiando muy difícilmente podamos hacer algo con ello. Fue partiendo de esta premisa que una persona nos invitó a reflexionar, muy oportunamente, acerca de cuál es el nivel de conocimiento que existe en las personas respecto al Capital Intangible; y decidimos averiguarlo.

El estudio

Qué buscamos: Averiguar cuanto sabe la gente respecto a un concepto (el Capital Intangible) a nivel práctico y concreto.

Para averiguar esto miramos cinco aspectos. Cinco aspectos que representan cinco facetas diferentes del mismo objeto, y que necesitamos conocer para entender realmente lo que es el Capital Intangible:

  1. Cómo se compone
  2. Cuál es el alcance de sus consecuencias
  3. Cómo se releva
  4. Cómo se trabaja
  5. Cómo se resguarda

Por lo tanto lo que estamos haciendo es definir un conjunto de elementos cognoscibles, es decir cosas que pueden saberse, para luego indagar en el grado de conocimiento respecto a cada uno de esos elementos. Para tener un conocimiento preciso de la totalidad es necesario tener un conocimiento integral y equilibrado de todos estos elementos. Una carencia en cualquiera de ellos implica una brecha que afecta todo el conjunto.

¿Por qué? Porque el Capital Intangible es un conjunto no solo abstracto sino además multidimensional, con lo cual un conocimiento parcial de estas dimensiones implica rupturas a la hora de relacionarse con el conjunto completo.

Pensemos un ejemplo simple y concreto para aclarar un poco estas ideas. Para saber lo que es un gato necesitamos conocer un conjunto de elementos que pueden ser qué sonido emite, la cantidad de patas, tipo de alimentación, y si es o no un mamífero. Alguien que sabe lo que es un gato sabe que maúlla, tiene cuatro patas, es carnívoro, y un mamífero. Si se desconoce cualquiera de estos elementos el conocimiento no es integral, y afecta la forma en que interactuamos. Es por esto que si dijéramos que es un mamífero carnívoro de 6 patas que maúlla para comunicarse, por más que tenemos una idea de lo que es un gato, la realidad es que nunca hemos visto uno.

Gato de seis patas.
Un gato medio raro.

De esta forma podemos identificar cuatro niveles de conocimiento de acuerdo al grado de integralidad y equilibrio con el cual se conoce a todos los elementos individuales: alto, medio, bajo y erróneo.

Volviendo al ejemplo del gato, conocimiento alto tienen aquellos que tienen un gato, han tocado un gato, o al menos han visto un gato. Conocimiento medio tienen aquellos que tienen ideas parcialmente correctas respecto a los gatos. Conocimiento bajo tienen aquellos que hay cosas que no saben respecto a los gatos. Y conocimiento erróneo tienen aquellos que confunden gatos con perros (o con gatos mutantes de alguna luna de Júpiter).

Por lo tanto, dados estos parámetros, realizamos la investigación sobre una muestra compuesta de la siguiente manera:

EdadGéneroNivel de estudiosPosición que ocupa en su lugar de trabajo

Los resultados

Lo primero que revisamos a la hora de analizar los datos fue el punto central del estudio: el nivel de conocimiento respecto al Capital Intangible. Nos enfocamos inicialmente en un enfoque de tipo integral, en el cual dividimos los niveles de conocimiento en cuatro de acuerdo a la integralidad del entendimiento respecto de los distintos elementos.

Conocimiento integral

Lo que se observa es que la mayoría de las personas tienen ideas erróneas, una de cada cinco desconoce total o parcialmente lo que es el Capital intangible, poco menos de una de cada cinco tiene un saber aproximado, y solo una de cada veinte comprende realmente lo que es el Capital Intangible con todo lo que ello implica.

Cómo dijimos anteriormente, los elementos cognoscibles que entran en juego en este análisis son:

  1. Composición
  2. Alcance de sus consecuencias
  3. Medición
  4. Trabajo
  5. Resguardo

Todos ellos son aspectos diferentes de una misma “cosa”, por lo tanto comparten elementos comunes y a la vez tienen características propias.

La composición es el elemento más conceptual, ya que es una construcción que delimita de forma abstracta los objetos con los que estamos tratando, y podría resumirse con un “de qué hablamos cuando hablamos de Capital Intangible”.

El alcance de sus consecuencias es el elemento que implica el pasaje del concepto a los hechos, el entendimiento de en qué medida hablamos de Capital Intangible cuando hablamos de otras cosas.

La medición es el elemento que implica la aplicación del concepto como herramienta analítica, y nos permite tomar conciencia de qué forma toma el Capital Intangible en un caso particular.

El trabajo implica la aplicación del concepto como herramienta práctica. Un conjunto de acciones planificadas y llevadas a cabo conscientemente orientadas hacia un fin específico. Cómo hacer para lograr lo que queremos lograr con el Capital Intangible.

El resguardo es el elemento más concreto, ya que es el que requiere menos conceptualización. Es una acción defensiva que no necesariamente implica una evolución o un crecimiento, y se reduce a la forma de no perder en relación al Capital Intangible.

Si en lugar de observar todo el conjunto integralmente llevamos a cabo una mirada parcial, observando el conocimiento de cada uno de los elementos de forma independiente, lo que podemos ver en las respuestas es que la gente sabe más de los aspectos más concretos que de los conceptuales. Es decir que frente a estos cinco puntos que hemos visto en un orden de abstracción decreciente existe un nivel de conocimiento creciente.

Gráfico: Relación entre abstracción del elemento y nivel de conocimiento.

Relación entre conocimiento percibido y real

¿Por qué pasamos a hablar de esta relación?

Porque es en ella en la que encontramos los elementos para ver el nexo entre el conocimiento y el comportamiento de las personas.

Para ello primero cruzamos el nivel de conocimiento real de cada uno, con el conocimiento que cada uno considera que tiene respecto al tema, con lo que obtenemos la siguiente tabla de doble entrada:

Conocimiento
percibido
Conocimiento real
Erróneo Bajo Medio Alto
Alto 4% 0% 1% 1% 6%
Medio 23% 2% 12% 5% 42%
Bajo 29% 18% 6% 0% 52%
Total 56% 20% 18% 6% 100%

A continuación tomamos estos dos ejes y formamos cuatro cuadrantes, en los que vemos que hay cuatro formas de síntesis de conocimiento posibles:

Conocimiento percibido Conocimiento real
Bajo Alto
Alto Cree que sabe Sabe que sabe
Bajo Sabe que no sabe No sabe que sabe

En lo que respecta al comportamiento de las personas que poseen esos conocimientos y esas creencias, se van a comportar en relación al Capital Intangible no de acuerdo a lo que realmente saben, sino a lo que creen que saben, pero el efecto de su acción va a estar determinado por el cruce de ambas variables con lo que el efecto en cada caso va a ser el siguiente:

Conocimiento percibido Conocimiento real
Bajo Alto
Alto Peligro Eficacia
Bajo Freno Desperdicio

En esta muestra, 6 de cada 10 personas tienen un comportamiento de freno, 1 de cada 6 tiene un comportamiento peligroso, 1 de cada 7 desperdicia su conocimiento y sólo 1 de cada 10 personas logra eficacia a la hora de utilizar sus conocimientos en relación al Capital Intangible.

Si estas personas son directivos de empresas vemos que la mayoría no va a poder tomar las decisiones correctas, debido a la falta de la información adecuada.

El que sabe que no sabe probablemente no preste atención a la existencia del CI, y no tome medidas para hacer algo para protegerlo y desarrollarlo. Por lo tanto representa una limitación en el desarrollo del CI, debido a la falta de información.

El que tiene un conocimiento alto pero cree que tiene un conocimiento bajo se comporta igual que el caso anterior. Sin embargo en este caso la pasividad además de ser un freno representa un desperdicio, ya que se pasa por alto la oportunidad de poner en acción ese conocimiento y ocupar un rol activo para desarrollar el CI de su empresa.

El que tiene un conocimiento alto y sabe que lo tiene puede llevar a cabo acciones activamente y lograr efectividad en los resultados; tanto a corto, medio y largo plazo.

Por último, el que cree que tiene un conocimiento alto pero en realidad es bajo es el que plantea un mayor riesgo. Esto es así ya que confiado en su percepción va a tomar medidas que a pesar de la buena fe pueden no ser acertadas, dejando abierta la puerta a la pérdida o detrimento del Capital Intangible. Con el agravante de que como no sabe que no sabe, no va a hacer nada para corregirlo.

Conclusiones

De este proceso podemos extraer las siguientes conclusiones:

Predomina el conocimiento erróneo

Podemos concluir en que lo que predomina es un conocimiento erróneo, con diferentes grados de error, pero errores siempre invalidantes.

Este conocimiento erróneo tiene dos causas fundamentales:

La primera es que se ve al Capital Intangible como partes aisladas. Elementos individuales independientes el uno del otro, como marca, calidad, know how, etc., cuando en realidad se trata de un sistema compuesto por múltiples elementos interrelacionados, en el que el todo es más que la suma de sus partes.

La segunda es que no se lo identifica como un sistema caótico (o ultra inestable), y por esto no se dimensiona el alcance que puede tener. Un sistema ultra inestable es aquel en que por su alta complejidad no es posible delimitar todas las variables que lo componen y establecer modelos que permitan una representación precisa en el medio y largo plazo. Esto se traduce en que pequeñas variaciones en las condiciones iniciales pueden dar como resultado gran amplitud de escenarios futuros. Desde grandes ganancias hasta grandes pérdidas.

Hay un conocimiento intuitivo

Cuando observamos el nivel de conocimiento que existe respecto a los distintos elementos de forma aislada podemos ver que existe una percepción correcta respecto a distintos elementos. Además esta percepción correcta se incrementa a medida que los elementos se vuelven menos conceptuales y más concretos.

Falta consciencia respecto al propio conocimiento

Entre quienes tienen un conocimiento alto la mayoría no considera tenerlo, y entre quienes consideran tener un conocimiento alto la mayoría no lo tiene.

Esto es importante ya que normalmente la gente se comporta de acuerdo a lo que cree, siendo este factor el que determina sus acciones. Esto se debe a que los comportamientos son guiados por las percepciones y creencias, y no por el conocimiento real.

Por último, dado que menos de una de cada diez personas está en un nivel de conocimiento del Capital Intangible en el que sabe y sabe que sabe, podemos concluir que lo que existe es un universo de comportamientos en el que el 90% de las acciones en lo que respecta al cuidado y desarrollo del Capital intangible va a estar marcado por una falta de acción (omisión) o por acciones inadecuadas que dejan al Capital Intangible expuesto y desprotegido.

El estudio que se presenta en este artículo fue ideado, desarrollado y llevado a cabo por el equipo de Gran Pegaso bajo la dirección de María Cristina Recasens Mladineo y Guido Marco Galicer.

1 thought on “Cuánto sabemos del Capital Intangible – Resultados”

  1. Una posibilidad es armar capacitaciones con los responsables primero y con el personal después para generar conciencia de lo que significa el Capital Intangible de una empresa y para tomar acciones concretas con el fin de mejorar este conocimiento, tal vez incluso clínicas con casos testigo.

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